Cuando se acaba la temporada de ciclismo
en ruta, bien de competición, de cicloturismo o
de simples salidas algún domingo que otro, todos
sabemos que, ya sea por culpa del cansancio acumulado
o por las inclemencias del tiempo, vamos a tener la máquina
abandonada por unos meses guardada en un camarote con
humedad o en un balcón a la intemperie soportando
el agua y el frío, que son las mejores adversidades
posibles para que aparezca la corrosión en tu bicicleta.
En este artículo vamos a seguir los pasos necesarios
para que esto último no ocurra, para dejar la máquina
bien limpia y engrasada y para que el buen funcionamiento
y la vida para la misma se alarguen un poco más.
Para realizar cualquier trabajo en tu bicicleta debes
buscar una buena sujeción de la misma y la mejor
suele ser la que se cuelga del techo con unas cadenas
y ganchos, o unas simples cuerdas, dejando, a ser posible,
el eje de peladier a la altura de la cintura.
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1
Las herramientas que vamos a utilizar para este trabajo
son: 1 brocha, 1 recipiente o lata para echar el producto
desengrasante, 1 bote de producto de desengrasante (petróleo,
gasoil o desengrasil), 1 limpiacadenas, 1 esponja, 1 cubo
de agua, 1 bote de lavavajillas, 1 juego de llaves allen
de 5 y de 6, 1 bote de aceite y 1 bote de grasa sólida. |
2
Colgando la bicicleta y con las ruedas quitadas, empezamos
la limpieza por las zonas que más cuesta quitar
la suciedad debido a que todo el polvo de la carretera
se queda pegado "gracias" al aceite que lubrica
la transmisión. Con la brocha mojada con desengrasante,
frotamos bien el cambio trasero y sobretodo las roldanas
(ruletillas) hasta que no quede rastro de aceite pastoso. |
3
A continuación, vamos hasta el desviador delantero
para luego hacer una pasada por los platos, otra zona
difícil de quitar la suciedad pegada, evitando
que entre desengrasante en el interior del eje de pedalier. |
4
En la cadena, que es el componente de la transmisión
en el que se hace más difícil quitar la
suciedad (pues es el que más aceite necesita),
frotamos bien con la brocha, pudiendo hacerlo con un cómodo
limpiacadenas mecánico como el de la fotografía. |
5
Los frenos necesitan también de un buen brochazo
con desengrasante por los muelles y el interior de los
ejes. |
6
El piñón, otro componente de la transmisión
que acumula muchísima porquería, lo frotamos
bien con la brocha evitando que entre desengrasante en
el núcleo del mismo. |
7
Los carretes también necesitan desengrasante por
el exterior, para quitar la suciedad que se queda pegada
en los cruces de los radios, evitando también que
entre el producto desengrasante en el eje de la rueda. |
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Dejamos la brocha y nos vamos a por el cubo de agua, el
bote de lavavajillas (que también es desengrasante)
y la esponja. Enjabonamos todas las piezas de la máquina,
incluyendo lo que hemos desengrasado anteriormente, y
aclaramos rápidamente y secamos con un trapo seco. |
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Con la máquina ya limpia y seca, vamos a "embalsamar"
con grasa sólida y aceite los componentes más
propensos a la corrosión, como son los cables del
cambio y del freno, los muelles que llevan los mismos,
la tornillería de la potencia o de la tija del
sillín, y los radios, o sea todas las piezas de
acero que tengan brillo. |
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La fija del sillín se habrá quedado sin
grasa después de estar inmóvil durante toda
la temporada. La sacamos (suele costar bastante) para
engrasarla con grasa sólida. |
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Lo mismo hacemos con la potencia, pues si la dejáramos
sin engrasar y cogiese humedad, produciría ruidos
extraños al montarse otra vez al principio de temporada
y sería muy costoso extraerla entonces del cuadro
(al igual que ocurriría con la tija). |
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Y para terminar de "embalsamar" la bicicleta,
engrasamos con aceite líquido la cadena. Rebozamos,
además los cromados de las horquillas con una capa
fina de grasa sólida. |
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Antes de despedirnos de la máquina y para que descanse
más a gusto, destensamos los frenos, ponemos la
cadena en el plato y piñón pequeños,
bajamos la presión del aire de las ruedas hasta
la mitad de lo normal y, para terminar de mimar la bicicleta,
la abrigamos con una funda como en la fotografía...
hasta el año que viene. |