| El manual - La mecánica de las bicicletas |
|
| Capítulo 13: Cosas varias |
|
| · Endereza la
patilla del cambio. ¡A tu sitio!. |
Cuando de repente, o al coger la BTT de
un día para otro, notes que el cambio trasero te
funciona mal o muy mal puede ser por varios motivos: tras
una caída recibiendo el mayor golpe en la zona
del cambio, después de apoyar la bicicleta en el
suelo o porque cuando hemos parado para descansar hemos
apoyado una bicicleta sobre la otra, o porqué la
hemos trasladado dentro del coche y se ha golpeado. Pero
aunque el golpe lo reciba el cambio, aún llevando
protector, en un porcentaje alto de los casos se suele
doblar la patilla del cuadro. |
1
Para enderezar la patilla del cuadro necesitamos como
herramientas: 1 metro, 1 juego de llaves allen y un compás
especial para enderezar patillas. |
2
En la fotografía vemos que el cambio está
bastante doblado pero si observamos bien la patilla del
cuadro veremos que está ligeramente doblada. Para
saber si tenemos que sustituir el cambio por otro nuevo
lo veremos al llegar a la fotografía número
9. |
3
Con el multiuso de BTT, utilizando la llave allen de 5,
desenroscamos el tornillo de sujeción del cambio. |
4
El compás que hemos visto en la fotografía
número 1 es una herramienta poco usual pero muy
útil si se sabe utilizar. Enroscamos el mismo compás
en la patilla del cuadro con mucho cuidado pero antes
comprobamos si la rosca que lleva la patilla está
en mal estado. En el caso de que esté la rosca
mal, enderezamos la patilla con una llave inglesa dejándola
más o menos derecha, y con un macho para roscar
de 8 hacemos una rosca nueva. |
5
Ya con el compás bien enroscado, para llevar a
su sitio haremos palanca en el brazo del compás
sujetando con las manos para poder hacer más fuerza
la llanta de la rueda. |
6
Una vez forzada la patilla con el compás, utilizando
el metro tomamos como referencia la llanta y medimos la
distancia que hay entre la misma llanta y el brazo del
compás. Bajando por la vertical de la medida anterior
en la parte inferior de la rueda forzamos el compás
hasta dejar la misma al milímetro arriba y abajo. |
7
Sin desenroscar el compás de la patilla, trazamos
una línea horizontal imaginaria a la vertical que
nos hemos imaginado en el paso anterior (nº6) para
forzar la patilla hasta dejarla a la misma medida que
en los puntos de referencia de la vertical (en este caso
43 mm). |
8
Para terminar con el compás comprobamos los cuatro
puntos de referencia en perpendicular teniendo que medir
exactamente lo mismo en esos puntos. |
9
Enderezada al mm la patilla, enroscamos con una llave
allen de 5 al cambio original. En el caso de que las ruletas
del cambio no vayan en línea con las coronas es
porque el cambio está doblada y aunque una solución
de paso es enderezarlo con las manos, lo mejor sería
poner uno nuevo. Aunque el cambio esté en buen
estado siempre hay que retocar con un destornillador los
tornillos de ajuste de las coronas exteriores. |
|
| · ¿Arreglar
un tubular? Coser y cantar. |
Dedicamos este artículo a los viejos
rockeros de la bicicleta. A esos que todavía montan
tubulares en sus máquinas, resistiéndose
al uso de las más modernas y, quizás, menos
románticas cubiertas. Si tú eres de esos,
si guardas en tu armario los tubulares pinchados, coge
la herramienta y prepárate para coser y cantar.
Sólo necesitas unos parches, un bote de disolución
pequeño, hilo especial y aguja, unas tijeras, un
tubo de pastik y una bomba.
Hinchamos el tubular a media presión y lo metemos
en un cubo de agua. Donde veamos que aparecen las burbujas
que señalan pérdida de aire, marcamos con
un rotulador. De ahí en adelante no tienes más
que seguir los pasos que te señalamos a continuación. |
1
Secamos el bien tubular y por la zona que hemos marcado,
con unas tijeras, levantamos unos 5 cm. de la cinta que
esconde y protege la costura que lleva el tubular. |
2
Sin dejar las tijeras, cortamos hilo por hilo del cosido
que lleva de fábrica el tubular, teniendo mucho
cuidado en no perforar la cámara que se esconde
en el interior. |
3
Extraemos luego la cámara teniendo cuidado de sacar
unos 2 o 3 cm de esta a cada lado del pinchazo. Seguidamente,
con la bomba, damos un poco de aire y nos acercamos la
cámara a 1 cm de la cara o el labio para así
localizar mejor la fuga de aire y poder marcar la zona
con un bolígrafo. |
4
Con el pinchazo ya localizado, frotamos a su alrededor
con un trapo impregnado en alcohol para quitar la posible
suciedad de la cámara. Luego, echamos una fina
capa de pegamento alrededor del agujerito previamente
marcado con un círculo o una equis. |
5
Esperamos un minuto para que se seque la disolución
y procedemos a colocar el parche con mucho cuidado, ya
que de equivocarnos tendríamos que volver a repetir
la operación anterior. |
6
Volvemos luego a hinchar de nuevo la cámara para
descartar otras fugas de aire. Si no es así, metemos
la cámara en el interior de la carcasa del tubular
y con la aguja y el hilo empezamos a coser de izquierda
a derecha el tramo previamente descosido. Hay que tener
mucho cuidado de no pinchar la cámara y evitar
que el cosido lleve mucha tensión, procurando que
la aguja se introduzca por los mismos agujeros que dejó
el anterior cosido. |
7
Cuando hayamos terminado de coser de izquierda a derecha,
para que el trabajo nos quede mejor y no haya peligro
de que se salga la cámara, cosemos haciendo con
el hilo una X para que quede la costura parecida a la
que viene de fábrica. |
8
Para terminar, con la bomba damos presión al tubular
para que se asienten las costuras recién hechas
y para encolar con disolución o pegamento la cinta
que tapará las costuras. Si pensáis poner
inmediatamente el tubular en la rueda, no olvidéis
untar de pastik la llanta y dejarla secar unos minutos
antes de colocar el tubular. |
|
| · Pon guapo tu
manillar. |
Por medio de una operación sencilla
y económica, y sin complicarnos mucho las cosas,
podemos cambiar de vestido el manillar de nuestra bicicleta.
Aunque la teoría dice que encintar nuestro manillar
es fácil, también puede suceder que a la
hora de la verdad las cosas se nos pongan más complicadas.
En todo caso, el engorro no será nada irreparable
con un poco de paciencia, y más si estamos trabajando
con cintas de corcho, que se rompen con mayor facilidad
al estirarlas.
Pero no te asustes: esto es tan complicado como el mecanismo
de un chupete, así que coge tus tijeras y un rollo
de cinta aislante y ponte manos a la obra.
|
1
El primer paso que tenemos que dar es quitar la cinta
vieja del manillar y limpiar bien éste con un trapo
empapado en alcohol. En la cinta nueva vendrán
dos trozos ya cortados que son los que pegaremos a la
altura de la abrazadera de la maneta después de
haber recogido la goma de las mismas. |
2
Levantamos el papel colocado en la cara interna de la
cinta y allí vemos aparecer la banda adhesiva que
pegará la cinta al manillar. |
3
Empezando por un extremo del manilla, enrollamos las dos
primeras vueltas de cinta pegando el adhesivo lo más
cerca posible del extremo a fin de que nos quede un trozo
de cinta fuera del manillar. |
4
Con un dedo metemos el sobrante de cinta en el interior
del manillar y lo sujetamos haciendo tope con el tapón
que cierra el extremo del mismo. |
5
Para que la cinta no se mueva, es muy importante que el
adhesivo que lleva quede pegado al manillar, y no encima
de la cinta. Tampoco hay que estirarla mucho, sino lo
justo para que no queden arrugas. |
6
Donde no debemos permitir que aparezcan las ya citadas
arrugas es al pasar la cinta por las manetas de freno.
Aquí está la clave para que la cinta no
se nos quede corta y podamos cubrir todo el manillar,
o sea que a estirarla con cuidado. |
7
Seguimos enrollando cinta como hemos hecho en el paso
5º y cuando lleguemos a unos tres dedos de la tija
del manillar rematamos nuestro trabajo con cinta aislante. |
8
Siguiendo los pasos que hemos explicado hasta ahora, procedemos
de igual forma con el otro extremo del manillar. También
hay mecánicos que empiezan enrollando la cinta
por la parte superior del manillar y acabando en su extremo,
aunque es menos común porque la cinta se desgasta
antes. |
|
|