| El manual - La mecánica de las bicicletas |
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| Capítulo 2: Mantenimiento básico |
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| · Lavado y engrase.
Limpios y dispuestos. |
Si, has leido bien, "lavado y engrase",
esto no sólo es exclusividad de los coches y las
motos, sino también de nuestras máquinas
sin motor (las mountains bike). Para que se alarge la
vida de tu máquina y mantenga siempre brillante
la pintura del cuadro y los pulidos de las piezas, has
de sacar un poco de tiempo para lavar, repasar y engrasar
tu bicicleta. En este apartado vamos a seguir los pasos
para que una vez que te pongas manos a la obra no dejes
ni un rincón de tu máquina sin limpiar.
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1
Las herramientas que vamos a utilizar son:
Una brocha, un recipiente o lata para echar el líquido
desengrasante (petróleo o desengrasil), un limpiacadenas,
una esponja, un cubo de agua, un bote de lavavajillas
y un bote de grasa sólida. |
2
Colgada la máquina y bien sujeta, con las ruedas
quitadas si es posible, empezaremos la limpieza por las
zonas que más cuesta quitar la suciedad debido
a que todo el polvo o barro se queda pegado "gracias"
al aceite que lubrica la transmisión. Con la brocha
mojada con desengrasante frotamos bien el cambio trasero
y sobre todo las rodanas (ruletitas) hasta que no quede
rasto de aceite pastoso. |
3
A continuación vamos con el desviador delantero,
frotando bien con la brocha y moviendoel cambio con los
mandos para que entre el desengrasante por las zonas que
casi no se ven. Seguido hacemos una pasado (o varias)
por los platos, otra zona difícil de quitar la
suciedad, evitando que entre el desengrasante en el interior
del eje de pedalier. |
4
En la cadena que es el componente de la transmisión
que más cuesta limpiar (pues es el que más
aceite necesita), hacemos varias pasadas con la brocha
bien mojada en desengrasante. también se puede
hacer con un cómodo limpiacadenas meclanico como
el de la fotografía. |
5
El siguiente paso es limpiar los frenos y las zapatas
que recogen bastante suciedad, para lo cual hay que pegar
un buen brochazo en ambos. |
6
El piñon, otro componente de la transmisión
que acumula muchísima porquería, lo frotamos
bien con la brocha evitando que entre líquido desengrasante
por el núcleo del mismo. También con la
brocha limpia hacemos una pasada por las paredes de las
llantas. |
7
Si quieres que los carretes mantengan el brillo, haz una
pasada con la brocha mojada en desengrasante por el exterior
para quitar la suciedad que se queda pegada en los cruces
de los radios, evitando también que entre el líquido
desengrasante en eje del buje. |
8
Dejamos la brocha y nos vamos a por el cubo de agua, el
bote de lavavajillas (que también es desengrasante)
y la esponja. Mojamos con agua primero toda la máquina
y seguido enjabonamos todas las piezas, incluyendo todos
los componentes que hemos desengrasado anteriormente y
lo más rápido posible aclaramos todo el
jabón y secamos la bici con un trapo limpio. |
9
Con la máquina ya limpia y bien seca, lubricamos
con aceite especial para bicicletas (pues no vale cualquier
aceite) toda la transmisión echando unas gotas
a los ejes o semiejes que sujetan las estructuras del
cambio, a las ruletas o roldanas del desviador trasero
y unas cuantas gotas a la cadena, dando seguido unas cuantas
gotas para que se esparza por toda la cadena. |
10
La grasa sólida la utilizaremos para engrasar los
cables de los frenos y de los cambios y con menos frecuencia
de engrase, la tija del sillín, la potencia y el
cintre. |
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| · El engrase
de cada día. |
Con un mínimo de cuidados con la
puesta a punto que te llevará pocos minutos, tendrás
bicicleta para mucho tiempo. En este apartado te vamos
a explicar algo tan sencillo, pero tan importante, como
el engrase de una serie de zonas vitales para el correcto
funcionamiento de tu bicicleta.
Te lo decimos de forma rápida y sencilla: el mantenimiento
más facil que puedes realizar en la atención
mecánica a tu bicicleta es el engrase, la tarea
que deberás realizar muy a menudo para alargar
, sobre todo, la vida útil de las partes móviles
de tu bicicleta.
Un detalle a tener en cuenta es que el engrase deberéis
realizarlo, preferentemente, con la bicicleta limpia.
El aceite a usar en las bicis de carretera es aceite fino
de litio (no de acción super rápida) mientras
que en las mountain bike es aconsejable uno con teflón.
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1
Empezaremos por la tija del sillín. Aflojamos el
tornillo de apriete con una allen del 5, limpiamos bien
el tubo y el interior del cuadro para eliminar el lubrificante
antiguo y rebozamos con grasa la zona de la tija que entrará
en el cuadro. Así, con esta sencilla operación,
evitamos posibles ruidos y que entre el agua al eje del
pedalier al repeler la grasa el agua. |
2
Con una llave allen del 6 aflojamos el tornillo que lleva
la potencia para sujetar el cintre. Lo desplazamos con
cuidado para no dañarlo y bañamos con grasa
el centro del manillar. El objetivo de esta operación
es evitar posibles ruidos que pueden llegar a ser francamente
molestos. |
3
Sin dejar la llave del 6 aflojamos -en sentido contrario
a las agujas del reloj- unas 8 ó 10 vueltas el
tornillo principal de la potencia. Con un martillo pequeño
damos un golpe seco al tornillo para desencajar el cono
que está comprimiendo el tubo de la potencia en
su parte inferior. Una vez realizada esta operación,
rebozamos el tubo de la potencia con grasa para que así
nos sean más fáciles las operaciones de
subir o bajar dicha potencia. |
4
Los cables de freno y cambio se engrasan por la zona donde
van a ir escondidos dentro de la funda. Con esto conseguiremos
que se deslicen mejor los cables y luego, con unos alicates,
trenzamos las puntas de éstos para poder introducirlos
otra vez en los prisioneros después de lubrificarlos
con grasa sólida. |
5
Las piezas que necesitan un engrase diario las bañamos
con unas gotas de aceite en los puntos más importantes,
como veréis en las fotografías siguientes.
En los frenos echamos unas gotitas en los muelles y por
encima de los ejes para que el aceite se filtre hacia
el interior, procurando que éste no manche las
llantas, cubiertas y zapatas. |
6
Luego dejamos caer unas gotas de aceite sobre los ejes
y semiejes que hacen que se muevan las palas de desplazamiento
de la cadena y sobre el muelle que acciona las mismas.
A continuación, accionamos en varias ocasiones
los cambios para que el aceite alcance sus objetivos. |
7
Lo mismo que hemos hecho con el desviador en la operación
anterior, lo repetimos ahora con el cambio trasero. También
lubrificamos las rodanas o ruletas y el eje central del
cambio. |
8
Para terminar, y sin dejar de la mano el aceite, vamos
a por la cadena. Para engrasarla basta con poner unas
gotas de aceite a lo largo de toda ella. Luego la hacemos
girar sobre el piñon para que el aceite entre bien
por los eslabones y ya está. Así, de forma
tan sencilla, evitaremos el desgaste de la cadena, de
los piñones y de los platos, amén de lograr
que funcionen mejor los cambios. |
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| · Repaso
general de la tornillería. Mountain bike. |
Antes de cada carrera o marcha, o si tienes
pensado realizar algún viaje, además de
limpiar tu máquina, es muy importante que la hagas
una buena revisión o repaso de la tornillería
y algunos detalles más. Si eres poco mañoso
tienes que tener en cuenta que, por seguridad, es necesario
llevar la máquina siempre a punto y que para ello
siempre encontrarás a tu lado algún especialista
profesional. |
1
Empezamos revisando la caja del pedalier. Si no tienes
el eje estanco comprueba si tiene holgura y quítala
con las correspondientes llaves de pedalier (de media
luna y de pitones). Apretamos con una llave de tubo (en
este caso de 14) o una llave especial para él,
el tornillo de apriete del eje, bastante propenso a aflojarse. |
2
Sin alejarnos de la zona del pedalier revisamos los tornillos
de los pedales, tanto los de apriete del calapié
en los pedales normales como en los automáticos
los tornillos de sujeción de los muelles. Con la
llave de pedales comprobamos si los pedales están
bien sujetos a las bielas teniendo siempre en cuenta que
el pedal izquierdo es siempre rosca contraria a lo normal. |
3
En los desviadores comprobamos, sin hacer mucha fuerza
con las llaves, los prisioneros de los cables y, también
con cuidado, los tornillos de sujeción al cuadro.
las dos roldanas del desviador trasero las revisamos con
una llave allen de 3. |
4
La dirección, la zona más delicada y a la
que más cuidados debemos dar, la ponemos a punto
con las dos llaves de dirección haciendo siempre
el apriete tuerca con contratuerca. Los tornillos de la
potencia con la llave allen de 5 o 6 no nos cuesta nada
revisarlos. |
5
Los frenos en el caso de que estén destensados,
con los tensores de las manetas de freno los dejamos con
el tacto de tensión que a cada uno nos guste y
si con los tensores no se pueden ajustar más, dejando
los mismos enroscados hasta que se vean dos o tres hilos
de rosca, tiramos de los cables de las levas hasta dejarlos
a tu gusto. |
6
Para poder apurar y aprovechar más tiempo tus zapatas,
las soltamos si están desgastadas para rectificarlas
(limarlas para dejarlas planas) pues al no desgastarse
proporcionalmente se deforman por arriba que por abajo.
Si las zapatas están en buen estado comprobamos
con una llave allen y una fija de 10 si están bien
sujetas. |
7
En las ruedas siempre encontraremos algún radio
flojo lo que lleva a tener las ruedas algo descentradas,
pero como para trabajar con las ruedas es necesario tener
experiencia (podéis practicar con ruedas viejas)
solamente apretaremos las cabecillas lo justo para que
no bailen esos dos o tes radios flojos. |
8
Giramos los ejes de las ruedas con los dos dedos para
comprobar si tienen holguras, o están demasiado
apretados, para con dos llaves de cono ajustarlos.
Con un extractor y una llave inglesa giramos ésta
en el sentido de las agujas del reloj para comprobar si
está floja la contratuerca que sujeta las coronas
del piñón. |
9
Muy importante es que antes de cada salida revisemos si
los cierres rápidos están sujetando bien
las ruedas y si están éstas al centro de
las dos horquillas del cuadro. |
10
El que tenga suspensión tiene que comprobar si
tiene flojo algún tornillo del puente que sujeta
las botellas, y cercionarse de que la presión de
aire de las botellas (en las hidráulicas) sea igual
en las dos: de 3 a 4 kg. de presión. En las de
elastómeros también es importante que las
botellas tengan comprimidos los elastómeros a la
misma presión. Y para ternimar con las presiones,
las ruedas también hay que llevarlas con 3 o 4
kg. de presión. |
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| · Pasa
revista a tu tornillería. Carretera. |
Cuántas veces te has quedado tirado
en la cuneta porque se te ha perdido un simple tornillo,
que por ejemplo suelta la ruleta del cambio, o has tenido
que volver para casa porque se te hacía insoportable
el ruido de tu caja de pedalier debido a que llevas flojas
las bielas, o los tornillos de los platos, o los pedales,
etc.
En este apartado de mecánica vamos a revisar todos
los tornillos o turcas que llevan los componentes de tu
bici, teniendo cuidado, cuando utilices las herramientas,
de no apretar demasiado los tornillo porque algunos se
podrían pasar de rosca fácilmente.
Esta revisión es especialmente necesaria en las
bicicletas recien compradas, después de haberlas
sometido a un "rodaje" de unos 1.000 Km., aproximadamente.
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1
Las herramientas que vamos a usar son:
Llaves allen de 3-4-5-6, dos llaves de dirección
y pedalier, una llave de tubo 14-15, una llave de pedales
14-15, una llave de radios, llaves de cono de 13-14-15-16,
un destornillador, un tubo de plastic y una llave para
apretar el piñón. |
2
Con la llave allen de 6 apretamos el tornillo central
de la potencia y el tornillo que aprieta el manillar.
También con una llave de 5 apretamos las manetas
de freno. Para terminar con el mecanismo con el cual dirigimos
la bici, apretamos la dirección con dos llaves
de 32 mm. haciendo tuerca y contratuerca. |
3
Sin dejar las llaves de dirección y pedalier, comprobamos
si tiene holgura el eje de pedalier, para ajustarlo en
caso afirmativo. También con una llave fija de
14 ó 15 revisamos los pedales (teniendo en cuenta
que el pedal izquierdo se aprieta en el sentido contrario
a las agujas del reloj). También apretamos los
tornillos del rastral. |
4
Siguiendo con el conjunto del pedalier, con una llave
de tubo de 14 ó 15 o una llave especial de cualquier
marca, también de 14 ó 15, revisamos los
tornillos de las bielas.
Luego, con una llave allen de 5, revisamos los tornillos
de las bielas. |
5
Sin irnos muy lejos del pedalier revisamos el tornillo
que sujeta la abrazadera del desviador, pero antes comprobamos
si se ha movido por alguna circunstancia. Y para terminar
con los desviadores, nos vamos al trasero para revisar
el tornillo de sujeción al cuadro, el prisionero
que sujeta el cable, con mucho cuidado (tanto en el delantero
como en el trasero) y con una llave allen de 3 o fija
de 8 ó 9 mm. revisamos las rodanas. |
6
Muy importante es dedicarse unos instantes a velar por
nuestra seguridad, para ello revisamos el estado de las
zapatas y en el caso de estas desgastadas sustituirlas
por unas nuevas.
Debemos ajustarlas sujetando la zapata paralela a la llanta
y dejando al frenar que se vea 1 mm. de llanta entre la
zapata y la cubierta o tubular. |
7
Para terminar con los frenos, tensamos los cables, apretamos
con la llave allen de 5 los prisioneros de los mismos
y con la misma llave allen el tornillo del eje de freno.
Para centrar el freno utilizamos una llave de conos o
un destornillador en caso de que sea un freno Shimano. |
8
El ajuste mecánico más complicado de la
bicicleta es el equilibrado de ruedas y que en el caso
de no tener experiencia es mejor dejarlo en manos de un
taller especializado.
Para centrar una rueda hay que buscar un buen apoyo (para
una urgencia las horquillas de la bici valen) y consiste
en apretar y aflojar poco a poco los radios, bien del
lado derecho del carrete o del izquierdo, con una herramienta
llamada, llave de radios. |
9
Si eres de los que aún llevas tubulares, haz una
revisión al dibujo de los mismos para cambiarlos
por unos nuevos en el caso de que estén en mal
estado.
De todas formas (nuevos o viejos), tendrás que
pegarlos con Plastic.
En el caso de que lleves cubiertas y estén en mal
estado, es mejor que las cambies por unas nuevas, eso
también es seguridad. |
10
Sin dejar las ruedas, quitamos las holguras de los ejes
apretando los conos con sus respectivas contratuerca.
También apretamos el casete de coronas del piñón,
para terminar fijando las ruedas al cuadro con la tranca
o cierre rápido (siempre dejando la rueda al centro
de las horquillas). |
11
El sillín también nos aseguramos de que
no se mueva, colocándolo horizontal y apretando
el tornillo de la tija con una llave allen de 6.
Para que no se mueva la tija del sillín apretamos
el cierre que lleva el cuadro con una llave allen de 5.
Y para teminar con la máquina, revisamos con un
destornillador (o unos alicates en las bicicletas con
palancas de cambio a fricción) el tornillo que
sujeta las palancas de cambio. |
12
No nos olvidomos que debajo de nuestros pies también
llevamos tornillos (los de los tacos de las zapatillas).
Pégales un buen repaso con un destornillador o
una llave allen y vete a rodar tranquilamente, sin preocuparte
de que te falte un "tornillo". |
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